
ESTEROIDES ANABÓLICOS
OTROS NOMBRES:
ESTEROIDES
¿QUÉ ES?
Los esteroides anabólicos son una versión sintética de la hormona masculina testosterona, desarrollados en 1960 por el doctor norteamericano John B. Ziegler, quien más tarde, en una declaración a la revista "Sports Illustrated", dijo que hubiera deseado sacar ese capítulo de su vida.
La testosterona estimula el desarrollo de los huesos, músculos, piel y vello. También ocasiona cambios emocionales. El cuerpo produce de 2 1/2 a 10 miligramos de testosterona al día en un adulto varón. Pero, los atletas, para lograr el rápido desarrollo de sus músculos, consumen muchas veces esta cantidad en su versión sintética. La mujer produce muy poca cantidad de esta hormona. Cuando usa esteroides va adquiriendo características masculinas, algunas de las cuales nunca se pierden.
¿QUÉ ASPECTO TIENE?
Vienen en una variedad de formas, incluyendo tabletas, cápsulas e inyecciones.
¿CÓMO SE USA?
Legítimamente se usan en el tratamiento de Osteoporosis en personas de edad avanzada y otras enfermedades de degeneración ósea o muscular con dosis controladas y recetadas.
¿Qué otros efectos adversos a la salud tienen los esteroides anabólico-androgénicos?
El abuso de los esteroides anabólico-androgénicos puede llevar a problemas graves e incluso irreversibles de la salud; entre ellos, los más peligrosos son daño al hígado, ictericia (pigmentación amarillenta de la piel, los tejidos y los fluidos corporales), retención de líquidos, alta presión arterial, aumento del LDL (el colesterol “malo”) y disminución del HDL (el colesterol “bueno”). Otros efectos reportados incluyen insuficiencia renal, casos severos de acné y temblor. Además, hay algunos efectos colaterales específicos según el sexo o la edad del usuario:
Además, las personas que se inyectan esteroides anabólico-androgénicos corren el riesgo adicional de contraer o trasmitir el VIH/SIDA o la hepatitis, enfermedad que causa un daño grave al hígado.
Fuente: Aliaza Para un Puerto Rico Sin Drogas & Instituto Nacional de Abuso de Drogas